Video acusandome de conspirador – Planes de conspiración en 2010 y 2012

Esto fue ayer. Quien aparece en imagen es Rodriguez Torres, pese a ser un bobolongo, es el Ministro del Interior del usurpador Maduro y ex Director del Servicio de Inteligencia hasta hace pocas semanas. Aunque no lo crean, me acusa de haber organizado la «Fiesta Mexicana». Supuestamente yo era la «Reina Blanca». ¿Quién coño los […]

La rinoceronta, el orangután y otros maduristas

El hacha

Me guardo en mi refugio. Necesito silencio. Tanta estridencia, tanto mordisco y garrotazo exigen gerenciar la ira. Respiro hondo, como una fiera atrapada, la ira -la mía, quiero decir- salta contra las paredes del teclado y sacude los bordes de la página en blanco, agarra por el cuello a la conciencia y le dice: ¡despierta! Todos los días nos estremece una nueva infamia. Hay que resistir. Pero por ser políticamente incorrecto, nadie se atreve a responder, como merecen, a los salvajes que agredieron la humanidad de Venezuela esta semana. A veces, el insulto es lo más humano.
 
¿O no somos humanos?
 
Respiro hondo otra vez y cuidadosamente limpio el hacha de mi palabra, afilo las puntas de las metáforas y comienzo mi propia tángana.
 

La rinoceronta: Nancy Ascencio

Es poco o nada lo que se puede agregar a lo dicho sobre el perjuicio que significa para la pseudo democracia venezolana, los recientes hechos de violencia que la animalia madurista generó en el seno de la Asamblea Nacional.

La hora urgente de la rebelión

Estambul: bordado de civilizaciones.

En medio de un insomnio terrible y de mucha ansiedad escribo esta nota desde Estambul, la ciudad misteriosa que abrigó en su seno a tres grandes imperios: el Romano, el Bizantino y el Otomano. Estambul no es como París una ciudad lujuriosa, es más bien una ciudad bordada en largos y sucesivos quejidos. Uno recorre sus calles y sus mercados entre suspiros y lamentos. Es hermosa por enigmática. Una ancha y vivaz alfombra trenza sobre ella a la cultura de Oriente con la de Occidente, las borda. Uno respira ese tejido diverso y lúcido a cada paso. Es fascinante y conmovedor vivirlo. Quizá Estambul es la única ciudad del mundo que logré este bordado de civilización con tanto esplendor y desconcierto. Atribuyo los quejidos que parecen dispersarse por doquier a las largas luchas que aquí se vivieron. Ese estirado dolor que nos causa pelear con un hermano, un dolor que no cura, que nos agobia y sofoca, que nos desvela.

 

Bordar otra Venezuela

Mientras me paseo por las calles de Estambul, aturdido por las noticias de Venezuela, pienso inevitablemente en dos palabras que forman la esencia de la humanidad: resistencia y rebelión. Palabras proféticas y románticas, pero crudas en su realidad y desgarradoras en la experiencia. Ante el fraude y el cinismo instaurado por Maduro, ante la traición y renuncia frente a los cubanos, no tendremos otra opción que la resistencia y la rebelión. Esas palabras se clavan hoy en nuestro espíritu y nos empujan con ímpetu. Resistir, me digo, como lo hizo Cristo, para bordar otro país con nuestro sacrificio. Resistir, pese a las heridas y la angustia, para bordar otra Venezuela. La resistencia y la rebelión son nuestro trabajo de parto histórico.

«Maduro; Bufo y Patético»: Tovar Arroyo

En entrevista para la Otra Opinión Radio, Gustavo Tovar Arroyo, uno de los líderes de la oposición venezolana, habló de las exiguas credenciales y talento político del nuevo presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

 

Y es que, luego de la campaña electoral más breve de la historia /»y quizá una de las más sucias de los tiempos modernos/»; después de una crisis post electoral que costó la vida a ocho personas; y en medio de un proceso de recuento de votos, el «hijo de Chávez» /»como se hizo llamar/», asumió esta tarde, el mandato de Venezuela.

 

Capriles en el laberinto electoralé

I


No será una lectura fácil, lo advierto. Como la tragedia histórica que vive Venezuela, este suelto está cargado de extravagancias, alegorías y mitos.


Pienso que una nación sumida en un monumental absurdo como Venezuela necesita imaginación para interpretarse a sí misma. Además, no puedo desenvainar mi hacha para abrir camino a mis ideas en cada entrega. A veces hace falta la pausa, detenerse al borde del inmenso abismo y ver el ancho horizonte para soñar.


Este escrito es eso: un sueño y, en cierta medida, una figuración mitológica.


Me disculpo de antemano si alguien se sintiere ofendido u ofendida. Mi excusa es sencilla: uno no controla sus sueños, mucho menos sus pesadillas.

Es fundamental saber que nada de lo que hacemos es desconocido, secreto o incierto.

La resistencia pacífica es pública. De cualquier modo el gobierno nos injuriará y acusará de cualquier barbaridad. Nuestra posición de resistencia es conocidísima. No estamos ni conspirando ni causando rebeliones armadas. No nos interesa. Estamos exclusiva y honestamente resistiendo y reivindicando derechos. Si pedir el conteo de votos significó que llamaran a Capriles «asesino», podremos […]