Maduro: el Jirafales de Cuba.

I

No lo niego, formamos parte de una generación que es hija de la televisión y del cine.       

Recuerdo con gratitud, y sin complejos, como de niños, para aplacarnos, nos sometían a maratónicas tandas televisivas. Entre comiquitas, series policíacas gringas y telenovelas, nuestras tardes y noches estaban repletas de fantasía y enajenación, acaso por ello hayamos vivido tan ajenos a la triste realidad.

La cultura del espectáculo -que muy conservadoramente abomina Mario Vargas Llosa en su último ensayo-, sus imágenes, su lenguaje y, por supuesto, sus íconos forman parte de nuestro imaginario más íntimo.

Diosdado en pelotasé

€œConfisquemos lo bienes de los rebeldes€
Karl Marx

Si Hugo Chávez estuviese en su sano juicio hubiese mandado para el carajo ?otra vez? a Diosdado Cabello por mentecato.


Su falta de intuición política, su cinematográfica vagabundería, su estilo de ejercer el poder como mafioso de telenovela, sin tacto y burdo, quedaron en evidencia esta semana.
Comenzó su faena con la disparatada y boba confiscación de la gorrita tricolor de Capriles ?semejante pequeñez jamás se le hubiese ocurrido al sátrapa? y culminó con el espectáculo de circo en la Asamblea Nacional, donde su promocionada y tan esperada acusación de corrupción contra el partido Primero Justicia concluyó como una apoteósica paliza sobre sí mismo.

Elogio a los radicalesé

En el confuso momento que vive el país, hacer una crítica contra la oposición venezolana requiere cautela (sobre todo cuando uno forma parte convencida de ella(, a fin de cuentas para mal o para bien, son algunos de ellos los que están dando la cara contra el despelotado e infame chavismo.

No toda la oposición se comporta igual ni cometen los mismos disparates, hay quienes han entendido que la cruzada venezolana en esta hora oscura es más espiritual que política y están luchando desde una base ética, principista y noviolenta, contra la campante inmoralidad y descaro del sátrapa jinetero y sus lombrices.

A esa oposición que evoca ideales o principios en su desafío sin descanso al chavismo, los encuestadores los llaman con cierto asco: los €œradicales€.

Aquí no hay ninguna revolución, aquí en todo caso hay una revuelta€

Entrevista a Gustavo Tovar-Arroyo: €œAquí no hay ninguna revolución, aquí en todo caso hay una revuelta€

Publicado en: Actualidad, Nacionales, Patillazos
Gustavo Tovar-Arroyo, de visita a La Patilla (foto AE)

El pasado domingo 15 de julio, las redes sociales no dejaron de retuitear la noticia de la detención en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar -apenas se bajaba del avión- del escritor Gustavo Tovar-Arroyo por parte de funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). En ese momento muchos nos preguntamos: Quién será ese personaje, a que vino al país, porqué lo detuvieron. Lo invitamos a nuestra redacción y lea usted sus respuestas.

 

¿Qué es un €œgolpe suave€?

gustavotovar190pxNo soy persona de reflectores ni de tribunas, uno confunde su mirada y su voz en ellas. Soy dudoso de alabanzas porque petrifican el alma y apagan el ritmo de nuestro corazón, uno tiende a arrellanarse en sí mismo.

 

Poeta con bolas

La verdad me resultó medio estrambótica la noticia de que el SEBIN había detenido a un poeta venezolano al momento de llegar a Maiquetía. Y más insólito aún cuando la información ampliaba que se trataba del autor de Piel negada, un poemario erótico que data del año pasado. “El comunismo es la negación del placer. Debe ser por eso que lo quieren meter preso”, lancé mi chiste malo vía Twitter.