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López Obrador es un burócrata demagogo, no un criminal como Hugo Chávez

El activista y director del documental Chavismo: la peste del siglo XXI, comparte con Crónica su opinión respecto a las elecciones nacionales: “Obrador es la reivindicación de todas las noblezas mexicanas, lo cual es una falsificación de la verdad”

El pasado viernes 15 de junio se llevó a cabo el estreno mundial del documental Chavismo: la peste del siglo XXI, dirigido por el activista venezolano-mexicano Gustavo Tovar Arroyo; donde muestra el contexto sociopolítico que vivió Venezuela durante el gobierno del caudillo Hugo Chávez. El filme fue realizado sin fines de lucro, por lo que la fundación Humano y Libre se encargó de patrocinar la grabación.

Durante tres años, Tovar se dedicó a recolectar archivos y testimonios de personalidades importantes que tuvieron gran cercanía con el entonces presidente venezolano, entre los que destacan Mario Vargas Llosa, Felipe González, José María Aznar, Felipe Calderón, Vicente Fox, Mitzy Capriles de Ledezma, entre otras figuras.

“Entre políticos, intelectuales y activistas. Lo que intenté fue acercarme a gente que haya conocido a Chávez de manera directa, es así que tienes, por ejemplo, a los presidentes de México. Del mismo modo, participan activistas y gente que trabajó con él muy cercanamente como colaboradores, ahí tú tienes a alguien que fue jefe de campaña en una de sus elecciones, el diputado Ismael García; también tienes a José Gregorio El Gato Briceño, que fue uno de los gobernadores más cercanos a Chávez; la idea era gente que hubiese estado cerca de él para ganar credibilidad en cuanto a sus opiniones y puntos de vista”, explicó Gustavo Tovar Arroyo en entrevista con Crónica.

El documental se presentó en señal abierta en el canal NTN24, en Colombia, y desde entonces se encuentra disponible en distintas plataformas digitales como YouTube, de manera gratuita. La idea del director es que el contenido tenga el mayor alcance posible, para que la gente conozca las implicaciones de un gobierno como lo fue el de Chávez.

“Tenemos ya conversaciones con varios canales de América Latina, los únicos dos puntos donde estamos cerrados es en Venezuela, porque definitivamente es imposible por el grado de censura que hay, y en México, donde no hemos tenido conversaciones todavía”, comentó.

“En principio yo consideré que era oportuno entrar en el debate mexicano, por ciertas similitudes no sólo discursivas sino visionarias entre López Obrador y el chavismo, pero no quise entrar en polémica porque se desvirtuaba el espíritu real del documental, que es mostrar el drama venezolano”, comentó.

Respecto a las comparaciones que se han hecho públicas entre que si México podría o no convertirse en Venezuela con la posible llegada a la Presidencia del candidato Andrés Manuel López Obrador, Tovar expuso su análisis:

“En principio hay un tema de ideas, de visiones e incluso de conductas de un sector de la izquierda más reaccionaria de América Latina, que está obviamente asociada con Chávez y algunos sectores del equipo de López Obrador; ahí es donde se generan los puentes y las semejanzas entre las dos posiciones. Pero al margen de eso, desde mi punto de vista , no es toda la que está cerca de López Obrador, pero sí hay un sector muy reaccionario que si no es identificado, aislado y neutralizado, el daño que se le va a causar a México va a ser de dimensiones monumentales”, advierte.

“Hay relaciones directas entre el gobierno de Hugo Chávez y ahora de Maduro con ese sector de izquierda más reaccionaria y recalcitrante; entonces hay en dos sentidos alianzas que son de tipo ideológico y de tipo operativo. Sin embargo, quiero hacer hincapié en que pese a que hay esas dos líneas visionarias muy semejantes, también hay marcadas diferencias; Chávez y todo su grupo son criminales reconocidos, juzgados y perseguidos por la justicia internacional, no sólo por Estados Unidos, sino por la Unión Europea y afines”, agregó.

“Creo que López Obrador es un burócrata demagogo, no un criminal; entonces ahí hay una marcada diferencia, y lo digo como el mexicano que también soy, creo que es un populista, y aunque voy a votar en contra de él, tampoco puedo decir que tiene las mismas características profundamente ruinosas como las de Hugo Chávez”, reconoció.

“Ahora, si López Obrador gana, el reto no es sólo interno, el reto realmente es externo; desde el norte, la presidencia actual de Estados Unidos quiere pisotear a la cultura mexicana, creo que el 1 de julio, el primer reto de todos los mexicanos es ver cómo nos unimos para hacerle frente a ese desafío, sea que gane Obrador, Anaya, Meade, El Bronco, el que sea”.

“El discurso plantea permanentemente un encono social entre buenos, malos, ricos, pobres, morales e inmorales, en donde la voz última la tiene o la encarna el sumo sacerdote político que es López Obrador, quien es la reivindicación de todas las noblezas y gentilezas mexicanas, lo cual es una falsificación de la verdad, no sólo porque se le conoce toda la tergiversación y todos los manejos inadecuados que ha hecho; no es como hicieron pensar en Venezuela, que Chávez era la reencarnación de Cristo, eso no existe, esto es política”, aclara.

“Pienso que la única manera de combatir eso es con organización y con mucha conciencia. Yo estoy haciendo un viaje, tratando de reconocer a México de norte a sur, antes de las elecciones; y el tema electoral y político, no es un tema social; en muchos pueblos no saben ni quiénes son los candidatos, no los saben reconocer, no se saben los nombres, es decir, hay un México vital, eufórico, que tiene padecimientos, dolores, ansiedades y ambiciones, pero que está al margen de la política; en Venezuela la vida social dependía mucho más de la política”, destacó.

“El gran daño que puede causar un gobierno antisocial que no reconozca la realidad nacional mexicana, es que se va a revertir sobre sí mismo y se va a quedar muy aislado, generando daños sociales, económicos y culturales. Yo espero que haya algo de sensatez en el ámbito cercano a Obrador, y descubran que enconar a la sociedad, ponerla a pelear entre sí, lo que al final es que va a revertirse contra el ambiente político y esto puede generar una anarquía”.

“Yo le estoy hablando al tiempo, yo quiero que ante la historia, no sólo de América Latina sino del mundo, (se) reconozca el terrible crimen que fue cometido en Venezuela (…) y advertir al presente, pero sobre todo ante el futuro, que este tipo de regímenes llevan a la ruina a sociedades extraordinarias como era la venezolana”, concluyó.

Fuente: Cronica.com.mx

por ESTEFANI CASTAÑEDA